Los motivos ocultos en Salud Municipal

Los motivos ocultos en Salud Municipal

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Textos y claves…

Se van sin motivo; hablan de ser objetos de desinformación institucional aunque nunca precisan a que se refieren. Exhiben que hay carencias económicas y materiales, pero aclaran que no renuncian por eso, ni por estar en contra de la política de la alcaldesa Adela Román Ocampo; por el contrario, los cinco funcionarios de Salud municipal, incluido el Director Agustín Flores, reiteran su apoyo al “gobierno de la compañera Adela”. Es decir, deciden irse por la salida de la opacidad.

Se trata de un conjunto de personajes que han arribado al servicio clínico público en periodos de alternancia. Mantienen una filiación política de acuerdo a sus conveniencias particulares. Y lo mismo se integraron a la propuesta de derecha con Vicente Fox Quezada, que al movimiento de Zeferino Torreblanca Galindo en la gubernatura y al final terminaron adheridos a Morena, a cambio siempre de cargos públicos.

En realidad, lo que hay detrás de la renuncia de los cinco funcionarios de la Dirección General de Salud, se localiza en el vacío oficial que alimentaron para evitar poner fin al círculo vicioso sobre el que ha flotado la dependencia durante los últimos treinta años., y cuya corrosión se comprometieron a revertir como parte de la 4T.

Agustín Flores llegó a la Dirección municipal de Salud solo para instalarse en oficinas confortables y repartir entre sus amigos las jefaturas y subdirecciones de la dependencia. De ahí que cuando anuncia que deja esa responsabilidad víctima de una campaña de desinformación, la opinión pública pida una explicación más amplia sobre el porqué después de un año y tres meses decide retirarse sin mayor motivo que el argumento de que siente lastimado su orgullo. Su dignidad.

 

En todo caso, antes de asumirse como sacrificados del sistema, lo que procedía en primer término era solicitar la protección de la Comisión de Derechos Humanos ante los antecedentes de vulnerabilidad laboral y profesional a la que presumen fueron sometidos.

En el fondo, prevalecen indicios de que lo que ablandó al grupo de funcionarios es que la reforma al sector salud derivada de la desaparición del Seguro Popular y la accidentada creación del Insabi, contiene una revisión estructural sobre destino de recursos financieros, inspecciones de infraestructura médica y supervisión y rendimiento de perfiles profesionales, y hay médicos y enfermeras –en los tres niveles de gobierno- que se resisten a ser radiografiados.

Por lo pronto, en el caso de Salud municipal la renuncia de los cinco funcionarios se registra circunstancialmente cuando inicia el proceso de reingeniería del gobierno municipal, en el que se contempla la verificación de cédulas profesionales de médicos y enfermeras para detectar asignación de funciones a personas sin perfil profesional, y cruzar información con otras dependencias del sector con el fin de localizar a trabajadores con plazas durante el mismo horario que laboran en el municipio.

De hecho, la pregunta de Javier Trujillo, corresponsal de Milenio Diario en la conferencia de prensa ofrecida por los cinco funcionarios, sobre los médicos que incurren en la situación de desempeñar un trabajo en el mismo turno en dos instituciones, lo que el periodista ejemplificó con un caso concreto, no obtuvo explicación del director saliente; Agustín Flores apenas se limitó a balbucear “no tengo conocimiento”.

Lo que no mencionó el renunciante y nadie de su equipo saliente, es que trabajadores de la dependencia hicieron llegar al órgano de Control municipal un documento en el que se da cuenta de cómo se ha incrementado el robo hormiga de material y medicamentos en un marco de sospecha en el que los insumos sustraídos los comercializan médicos en sus consultorios particulares.

El expediente subraya la actitud omisa observada por Agustín Flores para investigar el asunto y corregir una serie de prácticas lesivas en el sistema municipal de salud, en el que persisten conductas negativas entre el personal que rayan en el trato inhumano a pacientes y familiares en las Unidades Médico Quirúrgicas y Centros de Salud que opera el municipio de Acapulco.

En enero del 2019, Textos y claves describió el desorden administrativo y la estructura jurásica-burocrática que ocupaba las oficinas de Salud municipal ubicada en calle Cristóbal Colón, ante la política de encubrimiento seguida por su nuevo director y quienes llegaron con él a conducir la dependencia. La columna señalaba las escenas de hasta tres trabajadores apilados en torno a un escritorio con la única función de estar inmersos en sus teléfonos celulares, La escena se multiplicaba en todo el piso de la Dirección de Salud y se convirtió en marco cotidiano.

Al final de cuentas, aunque los renunciantes no informan claramente el motivo de su salida, hay elementos de sobra que explican esa decisión.

Por Miguel Ángel Arrieta, 31 Enero 2020

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