“Una pausa forzada”

“Una pausa forzada”

299
0
SHARE

Redacción Efecto Espejo

ACAPULCO, Gro. * 29 de julio de 2017.

A raíz de una serie de amenazas, ataques cibernéticos a su portal informativo y acciones físicas que tuvieron como objetivo intimidar, levantar o asesinar al director general de este portal, Ángel Blanco, y al coordinador de fotografía del mismo, Guillermo Villanueva, Efecto Espejo estará en una breve pausa forzada, en tanto se investigan, denuncian y normalizan la hostigación que ha forzado a los editores de este sitio huir de su lugar de su origen por las faltas de garantías de seguridad hacia los periodistas y la sociedad general en el estado de Guerrero.

LOS HECHOS

El martes 25, luego de realizar videoentrevistas y filmaciones en el interior del Palacio Municipal de Acapulco, donde Ángel Blanco, justo cinco días antes, había sido intimidado en los perímetros de la Sala de Regidores por el vocero del municipio, José Luis Méndez Rodríguez, por una serie de publicaciones y denuncias relacionadas con enriquecimiento ilícito y nepotismo que el portavoz del alcalde, Evodio Velázquez Aguirre, consideró calumniosas hacia su persona, tan pronto ambos periodistas salieron del ayuntamiento para dirigirse, a pie, a una entrevista pactada en conocido restaurante de Plaza Acapulco, se les parqueó un automóvil Jetta, color blanco, evidentemente sucio, con evidentes manchas de grasa en todas partes y cristales. El chofer del auto se tomó su tiempo para identificarlos y luego siguió avanzando lentamente delante de ellos hasta la intersección con la calle Manuel Gómez Morín, donde los aguardó para cerciorarse si seguían de largo o doblaban en esa esquina.

Justo cuando se acercaban sigilosos para tratar de indagar de quién se trataba, ya que no pudieron identificar al chofer ni al vehículo, el automóvil dio la vuelta en “U”, pasándose la luz roja del semáforo, donde los periodistas lo perdieron de vista.

Al bajar por Gómez Morín, justo de la calle José Luis Curiel salieron dos camionetas blancas, vidrios polarizados, y se se parquearon justo a milímetros de Guillermo Villanueva, quien iba del lado izquierdo de Ángel Blanco.

Con la misma similitud del Jetta, avanzaron lentamente a la para de ellos.

Los periodistas se detuvieron. La coincidencia con el Jetta eran más que sospechosas.

El copiloto de la primera camioneta (evidentemente el jefe del ‘operativo’) pegó el rostro al vidrio para mirarlos. Los periodistas no dejaron de avanzar, pero sin prisa.

Justo cuando quisieron dar un paso hacia atrás, los tripulantes de la segunda camioneta bajaron el vidrio trasero y mostraron sus armas, y el que iba cerca de la ventanilla accionó el seguro de la portezuela para abrirla, en espera de alguna orden, pero sin dejar de mirar a los periodistas y mostrando su rifle (tipo AK47 o R15).

Fueron segundos, pero gracias a que los tripulantes de la Suburban de atrás bajaron el vidrio de la portezuela trasera, los periodistas pudieron identificar a unos 6 tripulantes tan solo en ese vehículo, morenos, fornidos y calvos o pelo muy corto, estilo militar. Las camionetas no portaban placas, pero irrefutablemente eran de modelo muy reciente, porque hasta brillaban bajo los reflejos del sol.

Milagro o no, coincidencia o no, el convoy, al cual luego se sumó a distancia de unos 20 o 30 metros el Jetta blanco, aguardaba órdenes, pues cuando los periodistas intentaron dar pasos hacia atrás y evadir a sus evidentes agresores, la camioneta de adelante avanzó y aparcó la camioneta de forma diagonal sobre el carril derecho de la avenida, la unidad de atrás, dio marcha atrás, para cerrarle el paso a los periodistas, quienes aprovecharon esos segundos de distracción y la llegada oportuna de tres militares y tres marinos que inspeccionan la avenida costera Miguel Alemán, a pie, por tratarse de temporada turística en Acapulco, además de un grupo de turistas que entraron por el carril izquierdo, desde la costera Alemán, para acelerar el paso y refugiarse en una tienda Oxxo ubicada en

LEAVE A REPLY