El nepotismo y la cuarta transformación

El nepotismo y la cuarta transformación

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Hoy quise escribir sobre ese mal de sociedad atrasada políticamente y carente de instituciones democráticas que se denomina nepotismo.

Es eso. Un síntoma de sociedad pobre, económica y moralmente.

¿Qué es el nepotismo según la RAE? “Trato de favor hacia familiares o amigos, a los que se otorgan cargos o empleos públicos por el mero hecho de serlo, sin tener en cuenta otros méritos”.

Claro, los funcionarios vivillos han pretendido burlar la ley y engañar a los ciudadanos no colocando a familiares y amigos en las nóminas oficiales, sino en lo que eufemísticamente se ha dado en llamar “listas de raya” y que son verdaderos pozos de corrupción donde caben amantes, hermanos, amigos, fulanos, zutanos y menganos a los que se les favorece con el dinero público. Frente a esta descarada, cínica, realidad que vivimos en distintas instancias de la gobernanza en Guerrero y especialmente en el Ayuntamiento de Acapulco, donde un equipo nuevo llega al poder por el hartazgo de la ciudadanía hacia cualquier forma de corrupción, que trae en sus espaldas la responsabilidad de dar un giro radical a estas prácticas de política mafiosa, es urgente actualizar el concepto y denunciar su uso y abuso.

Si le damos una chaineadita al concepto nepotismo, puede ser actualizado con una visible y reprobable práctica: la mentira, el engaño.

Todo ello para aparentar que no se incurre en esta nefanda costumbre tan recurrente en nuestra clase política sea del color que sea. Hace algunos años el director del periódico para el que trabajaba trató de explicar este fenómeno y planteó la siguiente hipótesis: “el mayor empleador en el estado es el Estado y el que paga un salario más o menos digno, frente a la oferta de trabajo de la iniciativa privada”.

Entonces, de acuerdo con esta hipótesis, pues el jefe del clan exitoso, que llega al poder, bajo la consigna del ahora o nunca, procura dar trabajo y basificar (así le llaman a otorgar una base sindical) a los suyos con una chambita en la administración pública y, al mismo tiempo, llevarse todo el recurso a sus bolsillos.

Los acapulqueños con memoria fresca de lo que ocurrió en el pasado gobierno municipal ya advierten de hechos que indican la repetición del guion en este gobierno de Adela Román, donde hermanos, sobrinos, amigos, desde dentro y fuera de la administración fungen como autoridades; es más, como si el gobierno morenista fuera una sociedad anónima.

En los Estados donde rige la meritocracia, el nepotismo está considerado como un acto de corrupción y no es aceptable “a nivel social, que un dirigente político decida destinar recursos públicos a un familiar o amigo por cuestiones de simpatía o afecto”.

Dice la historia que el concepto deriva del “griego antiguo nepos (traducido al español como “sobrino”) o del emperador de origen romano Julio Neponte”.

Siendo becario de la Fundación Kellogg, en Mount Saitn Mary College, Emmitsburg, un estudioso del liderazgo nos explicó a 20 fellows que estábamos ahí la diferencia entre ser latino y WASP (White, Anglo-Saxon and Protestant).

De acuerdo con su razonamiento había dos palabras fundamentales, incluso para el aprendizaje de la lengua inglesa, to be y to do (ser y hacer) que según él, es el parteaguas entre las dos culturas. Ejemplo: para ir a pedir un trabajo, nosotros decimos soy tal, mi padre fue, yo seré, y toda la conjugación posible del ser. Mientras a los calvinistas no les interesa el ser, sino el quehacer.

Tal vez ahí se encuentre otra explicación al nepotismo, difícil de erradicar y con la Cuarta Transformación se ha encontrado, y en el cual, sin exagerar, radica su futuro y credibilidad.

Aquí en Acapulco todo indica que habrá que esperar para transitar hacia una sociedad democrática y moderna.

Por Misael Habana de los Santos   | 06 Noviembre 2018 

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