El PRD perderá alcaldía de Acapulco en el 2018 por mal gobierno...

El PRD perderá alcaldía de Acapulco en el 2018 por mal gobierno y malos candidatos; oportunidad para el PRI, para MC y Morena

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EVA

Palabras Mayores

Uno de los municipios que presentará mayor complejidad en el proceso electoral que culminará en julio del 2018 es Acapulco. Pero no porque existan aspirantes muy competitivos, sino por la baja calidad de la mayoría de los precandidatos; por el surgimiento de una cuarta fuerza electoral –Morena- capaz de arrebatarle el ayuntamiento al PRD; y porque tanto el PRI como MC ofrecen la alternancia como forma de captar el voto de castigo contra el pésimo gobierno del alcalde Evodio Velázquez Aguirre.

Tan malo ha resultado Evodio, que ni él mismo ni el PRD planean buscar la reelección para el período 2018-2021, ante las evidencias del rechazo ciudadano: más del 90% de los candidatos perredistas a comisarios y delegados municipales del ayuntamiento perdieron esas posiciones ante los del PRI en meses pasados, lo que demostró claramente que ni con prebendas es posible remontar el descontento popular generado por Velázquez Aguirre.

En ese marco es que se mueven los demás partidos y sus aspirantes a ser candidatos a la alcaldía, porque saben que cualquiera puede ganar la elección ante el desgaste del PRD… y porque los perredistas no cuentan con un candidato fuerte.

Ni el diputado michoacano David Jiménez Rumbo, ni el síndico Ilich Lozano, o el exsecretario de Sedesol municipal, Víctor Aguirre Alcaide, ni el recientemente destapado exdiputado Francisco Torres, quienes andan en abierta precampaña, tienen la capacidad de reconstruir la confianza perdida, y de hecho ni entre todos juntos levantan más de nueve puntos en las encuestas.

De ahí que el Partido Movimiento Ciudadano (MC) haya planteado internamente que el candidato del llamado Frente Ciudadano –que integra con el PRD y el PAN- sea su diputado local, Ricardo Mejía Berdeja -abierto crítico de Evodio-, dada la debilidad perredista, la inexistencia del panismo y la buena fama del naranja, hombre cercano al dirigente estatal, Luis Walton Aburto, quien ya gobernó Acapulco en el período 2012-2015. Con él, la coalición podría fortalecerse, aunque el anuncio del PRD, de que como parte de aquella coalición sólo le dejará una diputación federal al PAN y otra al MC –y sin nada para el Senado-, pondrá en riesgo que esa alianza se concrete… a menos que se compense con la candidatura a alcalde para Berdeja, si es que por primera vez en su historia los perredistas sueltan una candidatura de ese tamaño, que consideran suya…

Cualquier partido puede ganar…

Por lo que se abre una oportunidad de oro para el PRI en su afán de recuperar el gobierno del municipio más importante de Guerrero, sea con alguno de los diputados federales, Julieta Fernández Márquez –que encabeza las encuestas-, o con Ricardo Taja Ramírez –que se anuncia en todos los medios habidos y por haber-, o con el dirigente municipal priista, Fermín Alvarado Arroyo –que quedó segundo en la elección del 2015-. Cualquiera de ellos, tomando como base la gran labor realizada por el gobernador Héctor Astudillo Flores, quien ha recuperado la gobernabilidad y combatido la inseguridad, al tiempo que es el autor de las principales obras y acciones que están reposicionando turísticamente a Acapulco, y aportando soluciones a los problemas de los acapulqueños.

Sin embargo, el resurgimiento del inefable Andrés Manuel López Obrador -con su permanente campaña presidencial que lleva al menos 15 años recorriendo el país-, se ha convertido en la alternativa a la corrupción de gobernantes de otros partidos, dotando a su partido –Morena- de una fuerza emergente capaz de retar y vencer a los demás oponentes más allá de la pura elección de presidente de la república.

Por lo que, a pesar de su desorganización y división interna, a su carencia de estructura electoral y de cuadros competitivos, Morena es visto como un partido peligroso, que debido a la participación de AMLO en la elección del 2018, podría alcanzar una votación muy alta incluso en Guerrero -como la obtuvo en el 2006 y 2012 aquí-, y ganar la presidencia municipal de Acapulco, entre otras posiciones locales y federales.

De ahí que el panorama electoral se ve complicado para todos, menos para Morena, partido en el que todo será ganancia: ganar o perder, pues como quiera tendrán un avance histórico capaz de llegar en una sola votación a obtener un apoyo ciudadano inusitado que a otros partidos les ha llevado décadas.

Y ese panorama que vemos en Acapulco se reflejará en los principales municipios de Guerrero, en las alcaldías, diputaciones y senadurías en juego, muy a pesar de que partidos como el PRI tienen varios pesos pesados con todo para ganar. De modo que COMPLICADA es la categoría con que todos ven la elección del 2018. Aunque algo es seguro: el PRD perderá Acapulco…

 

 

Por Jorge Romero Rendón, 23 nov 2017

Correo electrónico: rendon59@gmail.com

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