Un Pepe lejano y un sometido Meade

Un Pepe lejano y un sometido Meade

518
0
SHARE

En su edición de esta semana, la revista Proceso despliega una radiografía de la campaña de José Antonio: “Meade, tropiezos en la precampaña de un candidato débil”: “Sin una clara identidad política –un no priista que carga las históricas lacras priistas–, entre rumores que van y vienen sobre su posible sustitución, rebautizada ya sin su nombre la coalición que lo apoya, el aspirante oficial a la Presidencia, José Antonio Meade, ha tenido escasos avances en su precampaña y se mantiene estancado en el tercer lugar de las preferencias. Su discurso no incide, dicen algunos expertos. Y Javier Lozano, su recién nombrado vocero, reconoce que tiene un reto muy grande: convencer a los ciudadanos de que el PRI, más allá de la corrupción, tiene una parte muy positiva”.

1.- “¿Cómo le haces para comunicar que no eres priista, que eres un candidato ciudadano o independiente o como se le quiera llamar, con otros valores, cuando la gente lo sigue viendo como el candidato del PRI? Esto es un dilema… La gente se mueve por la gran foto, por la imagen, por lo que dice el candidato, por lo que propone o representa, y no creo que los candidatos opositores dejen de decir que Meade es priista. Es claro el dilema que tiene.” Francisco Abundis, Parametría.

2.- “Meade, al ser el desconocido en el PRI, podía crecer de manera favorable, pero lo que hemos visto es que tanto en sus mensajes como en los promocionales le faltan fuerza e identidad; percibo que hay muchas voces que lo asesoran y no se ponen de acuerdo, por eso no termina de cuajar en mostrar quién es… Por ejemplo, al arrancar quedando bien con el PRI, que es parte de la precampaña, en realidad se le ve incómodo porque no es un priista típico, y al ponerse a gritar en los mítines de los sectores corporativos se ve como un político antiguo. Es entonces cuando muestra un problema de falta de identidad”. Darío Mendoza, BlitzDigital.

El problema no es la identidad con el PRI sino la continuidad ofrecida a Enrique Peña Nieto. José Antonio arrastra al PRI, pero está “colgado” del presidente y sus negativos. Ahora que habla en Veracruz sobre corrupción e inseguridad, sigue habiendo un “José Antonio Meade”, pero nunca un “Pepe”. Hombre de muchos atributos, es un ser sin rostro: José Antonio es la prolongación de Luis Videgaray por otros medios.

El problema de Meade es que carece de definiciones. Así lo mostró en su entrevista de diciembre con el periódico El País.

–“Pero, para que quede claro: ¿Usted está dispuesto a investigar casos de corrupción de esta Administración, involucre a quien involucre?

–“Es que me parece que caemos de nuevo en el planteamiento personal. Tenemos que movernos en un esquema en el que la pregunta no sea válida. Un esquema que funcione para todos, en donde el acceso a la justicia y a la rendición de cuentas sea igual para cualquier funcionario. Vamos a funcionar bien cuando la pregunta deje de tener mérito. Cuando alguien piensa: ‘El problema depende de’ es que no entiende el problema de fondo”.

Extendiendo el diagnóstico de Peña Nieto, desde Veracruz Meade dice que la sociedad está enojada, indignada.

1.- “Un cambio crítico, un cambio necesario para responderle a una ciudadanía que está enojada, a una ciudadanía que está indignada, cuando vemos que los delincuentes y que los corruptos se quedan con un dinero mal habido. Lo que tenemos que hacer es sencillo: cambiemos la Constitución para que el corrupto y el delincuente que no pueden explicar el origen del dinero ilícito lo regresen.”

2.- “Vamos a llevar la batalla, no solamente a la delincuencia organizada, sino a cualquiera que nos falle e incurra en un acto de corrupción, y vamos a hacerlo cambiando lo que tengamos que cambiar y vamos a hacerlo desde ahora.”

¿Cambiando la Constitución o cambiando el régimen? ¿Cambio en el régimen o cambio de régimen?

¿Desde ahora, José Antonio? Neta, ¿desde ahora?

¿Cuándo ha pedido Meade la detención y extradición de César Duarte? ¿Cuándo puso en entredicho la Casa Blanca, la de Malinalco, el socavón, Odebrecht, la fundación de Josefina Vázquez Mota y la llamada “Estafa Maestra”?

Sin identidad y sin definición no existe “Pepe”, existe “José Antonio Meade Kuribreña”, el precandidato sin méritos priistas que representa al PRI; el precandidato de la continuidad; el precandidato que, en el imaginario colectivo, ya va a ser sustituido por su coordinador de campaña, Aurelio Nuño.

Colgado de Los Pinos (Peña Nieto/Videgaray), José Antonio no avanza, retrocede. Retomo al joven Carlo Michelstaedter (La persuasión y la retórica) para esclarecer y entender el mayor problema, el de fondo, de Meade: “Sé que quiero y no tengo lo que quiero. Un peso pende de un gancho, y al pender sufre porque no puede bajar: no se puede salir del gancho, porque lo que es peso pende y lo que pende depende”.

 

Por JOSÉ JAIME RUIZ, 21 enero 2018

LEAVE A REPLY